Al evocar la figura de Wilson, recordamos a un símbolo, que legó a nuestro país su mensaje de equidad y valoración a nuestros derechos inalienables. El Comité Central Israelita del Uruguay, a 30 años de su muerte, adhiere a los actos que honran la memoria de quien fuera, además, amigo incondicional del pueblo judío.
“… este hombre es merecedor de un homenaje especial. Porque Wilson Ferreira Aldunate por encima de banderas y pasiones que dividen a los hombres y mujeres del país, se ha transformado en un símbolo, que no pertenece sólo a un grupo o partido político nacional. Es de todos, sin distinción de divisas o lemas…” así lo dijimos un día, desde el Comité Central Israelita del Uruguay, y así lo reafirmamos en cada ocasión en que, con justicia, se recuerda su legado.
A 30 años de su partida, el CCIU adhiere a los homenajes que el Estado Uruguayo habrá de rendirle, como en cada ocasión, acompañando a sus deudos. Hace sólo 3 meses nos hicimos presentes en el Palacio Legislativo para recordar y honrar la memoria de su esposa, la querida Susana Sienra. Porque de ambos, Wilson y Susana, tenemos el mejor recuerdo.
Al evocar su figura, también nos enorgullece su vínculo con el pueblo judío, su solidaridad con la causa y su adhesión y apoyo al Estado de Israel al que visitara y del que plasmara sus impresiones en un documento titulado “El Israel que yo ví”.
Su figura seguirá siendo referente de generaciones venideras, por su mensaje de equidad y, sobre todo, de valoración a nuestros derechos inalienables.
Bendita sea su memoria
Un 15 de marzo, 30 años atrás, partía Wilson Ferreira Aldunate
15/Mar/2018
Por CCIU